PROSIGO A LA META
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¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. Todo aquel que lucha de todo se abstiene, ellos a la verdad para recibir una corona corruptible pero nosotros una incorruptible.
La imagen que el Apóstol Pablo utiliza lo articula todo, pone la vida como una carrera de fondo como una competición atlética, y hace énfasis en que por un lado está la disciplina humana el esfuerzo del atleta que se prepara que entrena y por el otro lado está la asistencia divina el poder de Dios que te sostiene y te prepara para ganar.
Pablo usó esta ilustración para explicar que la vida cristiana no es un paseo sino que demanda arduo trabajo, autonegación y preparación seria.
Filipenses 2:13
Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.
Dios nos creó con mentalidad de vencedores, pero somos nosotros los que decidimos no avanzar por encima de la adversidad hasta llegar a cruzar la línea final.
Entonces pidámosle a Dios que nos ayude a querer hacer su voluntad. Estamos en el umbral de un nuevo año, y si usted se ha trazado nuevas metas, y tiene sueños luche por materializarlos.
Debemos marcar la diferencia renovando nuestra forma de pensar y actuar, eso implica renunciar a viejos parámetros sobre los cuales nos educaron y en algunos casos terminan siendo perjudiciales.
Porque dice. En tiempo aceptable te he oído, y en día de salvación te he socorrido.
La biblia dice que hoy es el día de salvación, en palabras nuestras hoy es el día oportuno para imprimirle un cambio a su existencia.
Sueñe, y sueñe en grande porque nuestro Dios es un Dios grande. Camine y dé pasos firmes hacia sus metas. Pablo escribió en.
Permítame aclarar que este versículo no es un cheque en blanco, debo decir no significa que Dios nos concede todo lo que nos apetece, tampoco significa que nos concede habilidades sobrehumanas para lograr cualquier meta que podamos imaginar sin prestar atención al querer hacer su voluntad.
En la medida que contendamos por la fe, enfrentaremos problemas, presiones, y pruebas. Cuando esto acontezca pidamos a Cristo que nos fortalezca.
Es Dios quien nos otorga la fuerza para vencer. No permita que la derrota o la frustración lo dobleguen. Siga adelante que la meta está cerca, Cristo pronto viene. Dios está de nuestra parte, confiemos en que nunca nos dejará solos, nunca lo ha hecho.
Salmo 37:5-6
Encomienda a Jehová tu camino, y confía en él, y él hará. Exhibirá tu justicia como la luz, y tu derecho como el medio día.
Por favor no deje que pase este día sin que tome la mejor decisión de su vida, reciba a Cristo como su Señor y Salvador. Abra su corazón a Jesus y deje que transforme todo su ser, desempolve los viejos sueños y sometalos a Dios y deje que sea Él quien guíe la ruta a seguir.
Salmo 84:5-6
CERRAR EL TEMA
No vamos a cerrar el tema en la carta a los Hebreos, leemos que tenemos en derredor nuestro una gran nube de testigos, que alcanzaron buen testimonio, cabe preguntarse ¿quiénes son esos testigos? pues déjeme decirle que son todos los grandes de la fe, son todos los que Hebreos menciona en su capítulo once. Pero además nos dice que la carrera que tenemos por delante es una carrera que debe correrse con paciencia, y puestos los ojos en Jesús el autor y consumador de la Fe.
Hebreos 12:1-2
Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puesto los ojos en Jesús, el autor de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sento a la diestra del trono de Dios.
Mis queridos hermanos en Cristo la carrera de la fe que Dios ha puesto por delante de nosotros, no es simplemente una carrera de 1000 metros que se gana por la rapidez del participante, ni tampoco es para trotar un breve trecho cada mañana y descansar.
La carrera de la fe es una carrera maratónica que es para toda la vida por lo tanto todos debemos entrenarnos con diligencia. El autor de Hebreos menciona principalmente tres áreas que se deben considerar. Uno debemos despojarnos de todo peso. Dos debemos de correr con paciencia. Tres puestos los ojos en Jesús el autor de la fe.
Entonces a pesar de los obstáculos sigamos luchando, abrazando con fuerza las promesas de Dios descritas en su palabra, nuestras metas y nuestro progreso espiritual depende del aferrarnos al Dios todopoderoso.
Dios permite que podamos correr la carrera de la fe, asidos de la mano de tu hijo nuestro Señor Jesucristo, ruego por aquellos que aún no le han abierto su corazón que hoy sea el dia de su salvación, y por los que ya te conocen que puedan despojarse de todo peso que les estorbe el correr con paciencia la carrera que tenemos por delante. Amen

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